Intentando acercarme al scrapbook de manera tímida y autodidacta.
Con respeto y admiración.
Creo que una nueva afición me amenaza.
De momento, unos pinitos por mi cuenta, a ver qué pasa.
Éste es el resultado de un álbum que hemos confeccionado con motivo del 18 cumpleaños de mi hijo pequeño.
En él, han dejado su huella sus seres más queridos.
Para muestra, un botón:
las hojas que he confeccionado yo.
Pues, Georges, si Holliwood no te ha otorgado el premio al mejor actor por Los descendientes, que sepas que desde "encuentrosenmiluna" te otorgo un premio por GUAPO.
No sé si será el café, no sé si serán tus canas, no sé si tu perfil latino..., o porque tus facciones me recuerdan a un tío carnal mío (que era muy guapo, por cierto).
El caso es que, si con la versión hawaiana de "Cinco horas con Mario" (en lo que se refiere al eje de la trama) no has triunfado en la alfombra roja, en mi espacio virtual te llevas un premio.
Premio por progenitor de repuesto en esta tragicomedia de sentimientos encontrados cuya banda sonora me ha cautivado por original y autóctona.
Premio por desmitificar el paradisíaco archipiélago y, sobre todo, premio por la escena final de la película.
Merece la pena verla.
¿Qué fue de la propiedad conmutativa?
¿Qué fue de la distributiva?
¿Y de la asociativa, por no decir de la recíproca?
De sumar y multiplicar hablamos, que si restamos o dividimos nos quedamos sin propiedades.
¿Dónde está la equivalencia?
¿Se trata sólo de simplificar y de reducir?
¿Que fue de la teoría de conjuntos?
¿La unión, la intersección...?
Y, potencialmente hablando, ¿dónde el máximo exponente y la enésima potencia ?
A veces me siento el elemento neutro, pero nunca el conjunto vacío.
Eso sí, no voy a ser yo quien se multiplique por cero.
Érase que se era un padre y una madre muy FELICES, muy CONTENTOS y SATISFECHOS.
A las tantas ya de la noche, la madrugada del día 12 de febrero de 2012, conversan en el sofá. Pasan revista al día, hacen balance y valoran.
Se sienten ricos, privilegiados, con los bolsillos repletos de todo aquello que no se puede comprar.
Su poder de convocatoria, el apoyo sincero y desinteresado recibido, la respuesta, la complicidad, la ayuda, el respeto y el cariño de un grupo familiar y amigo han desbordado hoy las espectativas de esta bonita historia.
El personaje principal, por supuesto, su muchacho de ya 18 años.
Hoy ha sido el gran día. Un grupo de más de cuarenta personas lo esperaba con sigilo y emoción. Abanico generacional. Tiempo dedicado.
¡SORPRESA!
¡CUMPLEAÑOS FELIZ!
Cada uno en su sitio, un sitio para todos, todos en el lugar de todos y un objetivo en común. ¡GENIAL!
Ha pasado poco más de un mes desde que se empezaron a mover los hilos: mensajes, correos, preparativos, encargos, compras, ilusiones, secretos, nervios, proyectos, emociones, miedo a la respuesta, miedo a dejarse algo en el tintero.
"Voy a cumplir los 18, ¿me haréis a mí también una fiesta sorpresa?
El pequeño se les ha hecho mayor.
Llenó, junto a su hermano, sus vidas.
El doce de febrero de 1994 completó su hogar e inció su andadura.
Desde entonces, vivieron felices, comieron perdices, a mí me las dieron y SÍ que las quise.
El niño feliz, los padres también... colorín, colorado, este cuento se ha acabado.