
Que la tradición navideña del pesebre, con el niño Jesús y sus padres refugiados del frío en un establo, junto a un buey y una mula, que se contradice totalmente con nuestra moderna aficición consumista, no nos haga olvidar el otro mundo, coetáneo al nuestro, que también vive en los portales .
(Imagen: elalmanaque.com)