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14 de abril de 2013

Teoría de la evolución

Estoy yo aquí pensando en la lógica de la teoría de la evolución.
En generaciones no muy lejanas, a parte del desarrollo superlativo de los dedos pulgar e índice de las manos (transformación resultante de la propiedad inherente del uso y del abuso de teclados para juegos, wasaps y otros contactos), auguro un encorvamiento óseo de la mano derecha (en los diestros), o de la izquierda (en los zurdos), o en ambas (ambidiestros).
Estamos asistiendo a una irremediable selección natural.
Basta con darse un paseo nocturno por alguna de las numerosas zonas que reúnen salas y bares donde acude, actualmente, la juventud los fines de semana en tropel para bailar, escuchar música, reunirse con los amigos y beber. Sobre todo beber.
Sí.
Estoy convencida.
El gesto del vaso en la mano.
Un ademán intergeneracional de una población que, compartiendo un mismo patrimonio genético y un ámbito geográfico muy amplio, será culpable de una aberración cromosómica futura.
Evidencias de un proceso evolutivo al alcance de nuestra mano (nunca mejor dicho).
La mutación, las causas ambientales y el proceso de selección están garantizados para un porcentaje amplio de la joven población.
El impacto, total. 
Menos mal que no estaré aquí para verlo (ya tengo bastante con lo que he visto).

24 de febrero de 2013

Así soy yo

Sin GPS incorporado,
con gran depósito de aguante,
íntegra y con defectos...
Así nací yo.

Que no me tensen las cuerdas.
Que no me lleven mucho el cántaro a la fuente.
Que no lleven al límite.
Que no tengo válvula lenta de escape
ni motor de descomprensión.

Quien me busca, tarda en hallarme.
Amigos, visitantes,
¡ mucha precaución !
Si respeto, respetarme,
o a otra cosa, sí señor.

Y si me halláis sin buscarme
me tenéis para siempre,
puntual como un reloj.
No elocubro, no maquino.
Me situo, me consuelo,
me reafirmo con ardor, 
a lo mío me aferro y me encadeno
con coraje y con pasión.

No me pises, no me busques, no me ofendas,
no me robes, no me quites,
no me engañes, no me mientas,
que el rumbo de mi vida
sólo lo llevo yo.

Sin GPS de serie, sin permiso a manipulación.
Con mucho aguante caduco.
Con efecto retardado de explosión,
pero honesta y con defectos...
Lo siento, pero así soy yo.


12 de febrero de 2013

Esta vez, el gris no me sirve

En la sombra, en la penumbra,
desde el zaguán de tu brazo, a hurtadillas,
muevo hilos, ato cabos,
vivo y lucho,
escucho y callo.

Cara a cara, en la solana,
sin asir muleta alguna, me destapo,
echo el freno, paro el carro,
vivo y lucho...
 hablo claro.

La razón no me miente.
La paciencia se agota.
Tanta soberbia me enciende.
Celos y orgullo ajenos, omnipresentes,
enfermizos combatientes,
contra el débil,
me desatan, me dan fuerzas, me encorajan...
y la razón no me miente.

No me vale la sombra, la penumbra, la solana.
No me sirven los silencios.
Yo no quiero tus lamentos.
Son los hechos, las palabras.
Son los gestos, tu respeto...

Blanco o negro.
Esta vez, entre tú y yo,
tu sempiterno apoyo en silencio,
(el gris),
 no me sirve.
Lo lamento.


 Imagen: taringa.net

3 de febrero de 2013

De mi pasado oral también vengo

 
Ato, fleje, avío.
Laña, infernillo, alcancía.
Orza, miaja, rasera.
Sallo, catelfa, estricote.
Jarruñar, faratar, manchica.
Pajizo, embeber, regüeldo.
 Estricote, sonaja,  primor.
Rafullón, esclarecido y lustre.

  A falagar el buche, chacho,
si de vocablos haber pudiera empacho.


De mi pasado oral también vengo.
 Palabras castizas.
 Castellano académico.
 Andaluz en pura esencia.
Raíces.
Tesoro rescatado
de una lengua oral que me ha criado.

18 de enero de 2013

Actualizando el perfil (I)

Fui fan de Reina por un día y del costurero de la Señorita Pepis.
Lo que recuerdo de la nevada del 62 creo que es lo que me han contado.
Los dos rombos en la tele me mandaban a la cama.
Me gustaba la Casa de los Martínez.
Me daba morbo ¿Es usted el asesino?.
Mis siestas veraniegas estuvieron presididas por la Carta de Ajuste.
Jugué en la calle hasta hartarme.
Siempre hice los deberes.
Sacaba buenas notas y era muy feliz llevándolas a casa.
Hacía caso a mis maestras.
Me dolieron las anginas hasta que me las extirparon.
La hora de la comida era una tragedia griega para mí... y para mi madre.
Mojé la cama muchos años.
En el cole, los días de fiesta, nos ponían películas de Marisol y del Cordobés.
El cine de verano y las siestas en el pueblo, fantásticos.
Llevé plantillas y zapatos ortopédicos con la ilusión de calzar tacones algún día.
Me dormía después de rezar un Jesusito de mi vida.
Llevé uniforme durante diez años.
En mi casa mandaba mi padre y mi madre.
No me caía bien el Capitán Tan.
Jugaba a votar en Eurovisión.
Las películas Adiós cigüeña, adiós y el libro Primer amor, primer dolor (de Martín Vigil) me llevaron a la adolescencia.
Mi primer aparato de música llegó con El jardín prohibido.
En párvulos, como no veía bien la pizarra, me levantaba.
La Familia Telerín también me mandaba a la cama.
Con poco me conformaba.

29 de diciembre de 2012

Villancicos en catalán. Nadales.

Me encantan estos villancicos.
"Quan somrius" ("Cuando sonríes")
i "El caganer".
El caganer es una figura emblemática 
que simboliza  prosperidad y  abundancia.
 No puede faltar en ningún pesebre,
como no debería faltar una sonrisa 
en ningún rostro todos los días del año.
Dedicado a paseantes y seguidor@s.
Un beso y feliz año.